Tíbet

Ladakh es una región en el estado indio de Jammu y Cachemira, se encuentra delimitada al norte por las montañas Kunlun y al sur por la cadena de los Himalayas.
También conocida como "Pequeño Tibet", Ladakh es una de las zonas menos poblada de Cachemira, pero la belleza exótica de sus variados paisajes, convierten a la región en un importante atractivo turístico, no muy difundido en Occidente. Sus altas montañas y la diversidad cultural de sus habitantes hacen de Ladakh un mosaico que bien sirve como muestra de las diferentes etnias que modelaron su identidad.
Aunque aún sea un territorio cuya propiedad se disputan India y Pakistán, el gobierno indio es el que mayor difusión hace de la región a fin de atraer a turistas internacionales. Ladakh, que otrora fuera un importante cruce de rutas comerciales, hoy ha perdido trascendencia en ese aspecto, por lo que el turismo que llega hasta estos remotos lugares es una importante fuente de ingresos.
Los delicados diseños realizados en telar siguiendo milenarias técnicas, sus festivales culturales, los monasterios de diferentes vertientes religiosas, su excelente gastronomía y la calidad artística de sus piezas de orfebrería, son los principales motivos para visitar Ladakh, una región que conjuga en delicado equilibrio, la belleza natural de su geografía con la legendaria cultura de los pueblos que la habitaron desde tiempos inmemoriales.

La Cordillera de Pamir es una de las mayores elevaciones del mundo y límite natural entre Asia central y meridional. Conocida como el Techo del Mundo junto a los cordones montañosos que conforman las alturas del Tíbet, Pamir reune en su conjunto bellezas naturales inigualables.
Pamir ocupa territorio de Tajikistán, Kirguistán, Afganistán y Pakistán. Los picos más altos de este magnífico conglomerado geológico son el Pico Ismail Samani (antes llamado Pico Stalin) de 7,500 metros y el Pico Lenin de 7,170mts.
Su biodiversidad decrece a medida que se asciende por sus laderas, las cuales esconden una gran cantidad de glaciares, entre ellos el Fedchenko de 76 kilómetros de longitud, el mayor de ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Para llegar a estas cumbres se utiliza la autopista del Karakórum, que une a Pakistán con China y es la autovía más alta del mundo, y luego la Autopista Pamir que circula desde Afganistán hasta Kirguistán.
El nudo del Pamir es también el refugio de numerosas aldeas y etnias que habitan estas montañas desde tiempos inmemoriales y conservan algunas de sus más ancestrales tradiciones. Varias poblaciones que recorren estas latitudes son pastores nómades que llevan sus rebaños a través de los nevados picos en busca de pasturas.
El paisaje inigualable que se obtiene desde algunas de sus estribaciones deja sin respiración al viajero más avezado. Infinitas extensiones que abarcan más allá de la visión humana, el silencio eterno de las alturas deshabitadas y la naturaleza pródiga en recursos, nos hace pensar en uno de los rincones más protegidos de la agresiva actividad humana.