República de China

La República de China es un estado independiente parcialmente reconocido ubicado en el extremo más oriental de Asia, más comúnmente llamad Taiwán. Sin embargo no debe confundirse con la entidad política que comprende a China continental, Hong Kong y Macao, denominados oficialmente República Popular de China. En tiempos de la Guerra Fría era común llamar China Nacionalista (a Taiwán) y China Popular (al que hoy conocemos como China simplemente). Los constantes enfrentamientos políticos e ideológicos mantienen una histórica disputa sobre la legimitidad gubernamental de ambos "países".
Lo cierto es que la capital de Taiwán es Taipei, la ciudad más poblada de la isla, con más de 2 millones y medio de habitantes. Su preponderancia económica para la región la adquirió hacia fines del siglo XIX gracias al comercio de té. Una urbe cosmpolita y densamente habitada tiene como lengua principal al chino mandarín, y algunos otros dialectos como el "minnan" y el "hakka".
Una de las características principales de Taipei es la profusión de festividades que allí se desarrollan a lo largo de todo el año, muchas de ellas religiosas, otras civiles y la mayoría políticas que conmemoran fechas de levantamientos insurgentes, revoluciones y batallas por la conquista de derechos para Taiwán.
Recorrer Taipei es adentrarse en un laberinto donde se entremezclan milenarias culturas con la modernidad más absoluta, mercadillos de especias con tiendas de electrónicos. Los aromas intensos de la gastronomía taiwanesa se entremezclan en las aceras con los vendedores ambulantes de los más diversos productos. Y el ulular de mercaderes contrasta con las zonas más modernas de la ciudad.
Entre sus atractivos turísticos más importantes se encuentran el Monumento de Chiang Kai-Shek, punto ineludible de reunión para actos cívicos y militares, el Monumento a Sun Yat-sen, el Museo del Palacio Nacional, el Templo de Longshan, el Mercado nocturno de Shilin, el Río Tamshui y el Parque Nacional Yan Ming Shan.
Rica en historia y tradiciones, una agitada vida cultural vive en Taipei al compás que marca el comercio y la constante llegada y salida de turistas y hombres de negocios que visitan la ciudad por tratarse de un punto estratégico para los negocios de toda la región.
Modernos hoteles, excelentes restaurantes y una completa gama de modernas prestaciones completan la oferta turística de esta abarrotada urbe que invita a perderse entre sus callejuelas y dejarse seducir por el sutil encanto asiático.